viernes 28 de agosto de 2009

Nosotros los dioses...



No frecuentemente me da por ponerme discos de la deliciosa
oleada de doom/death británico de inicios de 90. Y mucho menos de un grupo como Anathema, que carecía del mal rollo sabbathico de los Cathedral primerizos, de la base más death metal de Decomposed o de la voz abismal de Paradise Lost para centrarse en composiciones melódicas y cargadas de sentimiento. Sin ser un cantante que demostrara grandes registros (pongamos que hablo de Confessor) o una voz gutural cargada de azufre sacada del mismísimo averno (My Dying Bride), Darren White poseía una de las voces más expresivas que he podido disfrutar y que conjuntaban a la perfección con los temas acontecidos tanto en 'Crestfallen', (1992),'Serenades' (1993) o este 'Pentecost III' (1995) que hoy destripo. Un disco muy especial por contener ese sonido para mí "etéreo" que pocas grabaciones logran, véanse los respectivos discos de diSEMBOWELMENT, Warhorse, 'Mortal throne of Nazarene' de Incantation o 'Meddle' de Pink Floyd, para más señas. Ya desde el principio con "Kingdom" vemos en esos acoples durante la introducción calmada que es un disco grabado en directo desde el estudio y que va a sumergir al oyente en una nube de variopintas emociones. Paso de desgranar tema por tema no sólo por pereza sino porque intentar racionalizar esas sonoridades ásperas y el tono sombrío que desprende es algo así como revelar el final de una peli para el que no se haya atrevido a adentrarse en semejante clásico. Hasta la pista oculta de letra escueta haciendo continua mención al título, "666", vale su peso en oro a pesar de la sencillez de la misma. We the people, we the spirits, we the gods.


sábado 25 de julio de 2009

Triturado y tiranizado


Siguiendo con el azufre, hoy quería aprovechar para rescatar del olvido dos de las mejores demos que jamás surgieron del panorama DM underground por no decir las mejores (afirmación nada descabellada, por otro lado). En efecto, hoy hablaremos de los
Infamy californianos.


Para empezar tenemos LA demo 'Count the dead' del 1995, sacada a través de la banda misma si no me equivoco, que contiene 5 temas del más sucio, blasfemo y pútrido death metal, reminiscente a veces de Immolation o Incantation. Así pues, cuesta no notar un ensanchamiento general de las venas con "Infamous to the core", una ira cegadora en "Frantic mutilation" o cabeceo continuado con los medios tiempos de "Count the dead", por no hablar de riffs como el que introduce "Mangled uteran excrements" que podría haber firmado Trey Azagthoth perfectamente. O la parte final machacona de "Graveside bloodfeast", una verdadera maravilla. Que sí, que Joshua Heatley procesaba la voz para que sonara así de putrefacta (Frank Mullen también lo hizo para el 'Effigy of the forgotten', ¿y?), pero la verdad es que el resultado mola más que un plato de bravas y una Estrella Galicia. Esto es un clásico y no los putos Dying Fetus.

También es autoeditada la siguiente demo, 'Burning vengeance' (1995). Dos temas insultantemente inspirados que transmiten incluso más violencia si cabe que su demo predecesora, y ya es decir. Sonido aplastante y riffs que suenan pesados como un camión entero lleno de mierda de rinoceronte. Particularmente hay un momento en "Rape, grind and pillage" en que paran todos los instrumentos y sólo suena la guitarra que me deja los ojos inyectados en sangre.
Aparte de esas dos demos, Infamy sacaron un CD a través del sello español extinto Qabalah, posteriormente reeditado por Mercenary y no sé qué otro sello creo recordar, con la primera demo de bonus. Si no considerara mi copia de 'The blood shall flow' edición original como un entrañable souvenir de mi estancia en Alemania (donde también pillé, por si a alguien le interesa, el 'Live blasphemy' de
Incantation y el glorioso mcd de Eviscium por 5€ cada uno) seguramente me haría con la reedición para contar con esa demo en formato físico, ya que un simpático rip off me tangó y según parece a estas alturas nunca me va a llegar la demo de evilmusic.com. Sirva este post, además, de alerta. Y por dónde iba... ah sí, el CD. Comparado con las dos demos me sabe a poco, pero supongo que gustará a todos aquellos que se hagan polvo con Morbid Angel y Sadistic Intent, entre los cuales me incluyo. Aunque para nada llegaron a las cotas de brutalidad que consiguieron en 'Count the dead' y más tarde en 'Burning vengeance' y el temita del ep 'Gates of purgatory' ("Nailing the coffin" es puro 'Covenant' señores) que también aparece en este blog.
Feel your body bleed!!

lunes 20 de julio de 2009

Tiras membranosas en las heces


Pues bien, hoy vamos a hablar de unos clásicos de la escena finlandesa death metal/grindcore. No son ni más ni menos que Xysma, anteriormente conocidos como Repulse, nombre bajo el cual sólo editaron una demo. A partir de ese cambio de nombre se sucedieron ediciones tan extremadamente suculentas como purulentas, y es el caso de su primera demo 'Swarming of the maggots', autoeditada el 1989 con un sonido bastante decente pero a la vez sucio y conteniendo temazos de grindcore obsceno y adrenalítico, así como un 12'' mlp editado por Comeback el siguiente año llamado 'Above the mind of morbidity', donde encontramos altísimas cotas de riffs nauseabundos y enfermísimas voces podridas. Sus influencias provenían directamente de los británicos Napalm Death, de los cuales versionan "Deceiver" en su demo, Carcass (apreciable sobretodo en la pastosidad de la mezcla y esas voces regurgitantes) o incluso de Sore Throat como han comentado en alguna ocasión. Con su siguiente edición, el 7'' ep 'Fata Morgana' editado a través de la controvertida Seraphic Decay (el sello del rip off Stephen O'Bannon, uno de los que mejor death metal facturaba a través de mi formato favorito, por cierto) se acercaban peligrosamente a sonidos más rockeros tal y como acabarían haciendo otras bandas coetáneas como Lubricant o Disgrace, de los que hablaremos en otra ocasión, aunque finalmente tras un primer y curioso disco completo llamado 'Yeah' (1991) acabaron dedicándose más bien al death 'n roll para acabar intentando emular grupos de rock setentero siendo catalogados incluso de "pop" en otros medios. Sea como fuere, aquí no voy a colgar precisamente "Girl on the beach", "Lamborghini" o sus versiones de Lou Reed o de los putos Beatles, eso mejor lo encontraréis en algún blog que haya subido también el 'Cold lake'. Nunca es tarde para adentrarse en la escena que había a inicios de los 90 en Finlandia, sin duda la más enfermiza y bizarra en cuanto a metal extremo de todas las que se han visto hasta la fecha... a posteriori la más inofensiva y descafeinada de cuantas han habido en el caso de la mayoría de grupetes que pasaron del 93.

miércoles 15 de julio de 2009

Abismo vertiginoso


Normalmente cuando se habla de Christian Death se hace de la época de Rozz Williams y en especial de aquel magnánimo 'Only theatre of pain' (1982) que albergaba auténticas delicias como "Cavity - First communion", "Spiritual cramp" o la hímnica "Romeo's distress". En este caso voy a tratar uno de los álbumes con Valor Kand a las cuerdas vocales por ser el primero que cayó en mis manos y por su innegable calidad a pesar de los altibajos continuos. Todo ello sin necesidad de hoja informativa sobre la banda que podéis consultar en cualquier wikipedia. Y es que un álbum que abre con la céle
bre y decrépita "This is heresy", toda una declaración de principios de cariz anti-clerical, no puede ser malo en absoluto. A continuación suena "Jesus, where's the sugar?" uno de tantos experimentos, esta vez con Gitane DeMone a la voz, que pueden pasar con más pena que gloria, aunque reconozco que ya estoy acostumbrado a no pasar de largo la pista. No así "Wretched mankind", uno de los temas más jodidamente redondos que se hayan podido escribir jamás y mi favorito sin duda del LP ("even though... you've been smitten five or six million times by the bastards of mankind!!"). O "Tragedy", una composición brillante que debería erizarle el vello al más osado, tal y como ocurre con "Incendiary lover" y su inolvidable estribillo. O las líneas de bajo de "Ten thousand hundred times". O los gritos de Gitane en "Erection". Luego ya tenemos más experimentitos como "The third antichrist" o "Window pain" (ojo, musicalmente un tema la mar de curioso), aunque mi edición en CD con la portada original (existe una reedición censurada "menos sacrílega", imagino que no conservará esas entrañables fotos que ya quisiera más de un grupo noruego de blas metal para provocar cristianitos) no conserve el orden de este ripeo y de hecho haya un par de temas más de ese calibre. En definitiva, un disco para nada perfecto pero con un buen puñado de temas que no deberían quedar enterrados y un sonido entrañablemente sucio que, pese a distinguirse perfectamente los instrumentos, da la sensación de acoplarse en algunos momentos que realzan esa sensación malsana que debe provocar uno de los mejores y más bizarros grupos de rock gótico de los 80. Qué lástima que acabaran donde han acabado.

These loathsome parasites that cling
to the cross, the cloth and the skin.
Soaked in the blood of man,
not the body of Christ.

Sex and drugs and Jesus Christ (1988)


Por cierto, para mis lectores ávidos de azufre, aviso que la próxima edición vendrá más cargadita. De mientras, despójense de prejuicios y bajen este disco que sin duda suena más inmundo que la mayoría de pseudo-guarradas goregrind que hay en el mercado actualmente.


sábado 11 de julio de 2009

Hamramr




Las
presas fáciles abundan en las ciudades...

En el presente...
... un demonio de alma negra se oculta en una superpoblada ciudad del mundo, fuente inagotable de víctimas, donde su mortífera actividad pasa casi inadvertida.

Es ist so schön, soldat zu sein... (¡Qué hermoso es ser soldado!)

En el pasado...
... un soldado de pecho abombado y rostro inconmovible, con el uniforme manchado de sangre campesina, alcanza su destino.


Tarde o temprano tenía que subir este cómic, sin duda el que más me enganchó (acabándome prácticamente los 6 volúmenes en una tarde) y uno de los más violentos que he tenido el placer de disfrutar. Hamramr es la historia de Wulkan, un capitán de las SS reencarnado para seguir haciendo de las suyas, cuyos crímenes siguen el mismo patrón: mano seccionada y corazón arrancado. Todo ello dibujado por Mike Ratera, más conocido por su Hunter que otra cosa, obteniendo una deliciosa mezcla de violencia inagotable, tripas, erotismo, misticismo y magia negra. Aparte, todo aquel que esté o haya estado más o menos metido en el mundillo del death metal sabrá apreciar algún que otro detalle como las pintadas de Cannibal Corpse en un bar o sin ir más lejos conocerá el origen de la portada y contraportada del 'Symbols of decrepitude...' de Fermento. La mini-serie fue editada por Glénat (1995) y su controversia fue remarcable. En todo caso, más allá de toda ideología, nunca está de más gozar de chorrazos de sangre y culos perfectos aunque sea en formato viñeta.

miércoles 8 de julio de 2009

Las joyas semi-perdidas de Pentagram (I)


Hoy con la tontería de madrugar me he planteado recuperar algunas de las joyas hasta entonces enterradas completamente por el paso del tiempo recopiladas por Relapse de los
Pentagram yankees, más conocidos como los Black Sabbath de USA, apelativo que ya debería hablar por sí solo...
'First daze here' (2002) no es más que una recopilación de singles y alguna que otra demo incluyendo mogollón de temas que más tarde serían regrabados. Sin embargo, ese entrañable sonido setentero, las influencias de las bandas de la época, la voz menos castigada de Bobby Liebling y el contexto en general hacen necesario resucitar ese material de un modo u otro. El álbum abre con la aridez de "Forever my queen", un tema ácido en todos los aspectos, de riffs machacones y un par de solos inolvidables; "When the screams come", clásico absoluto del grupo de Virginia con un riff que ya lo quisieran Deep Purple para ellos, la conmovedora "Walk in the blue light" como pura declaración de principios, la perfección de "Starlady" que tanto puede sonar a Rory Gallagher como a Blue Cheer, la grandísima letra de un temazo como es "Lazylady" ("and when I look back on all the good times we had / I hope I never see her again"), mi favorita "Review your choices", epítome del doom por excelencia con los mejores solos que ha grabado Hasselvander jamás como demostraría más tarde en la versión del disco de mismo nombre, el riff pegadizo de "Hurricane", el sonido monolítico de "Livin' in a ram's head", ese bajo introductorio en "Earth flight", una vez más los solos desquiciantemente buenos de "20 buck spin" y finalmente el broche de oro con las dos canciones más jodidamente bellas jamás compuestas: "Be forewarned" y "Last days here". Mención aparte merece la regrabación de la primera en el álbum de mismo nombre de 1994, relentizada y durando el doble. Ahora podría hablar del resto de su discografía pormenorizando sus increíbles LP's y destacando una vez más el sonido infernal de su debut, las piedras angulares de la talla de "Broken vows" o "Burning saviour" recogidas en 'Day of reckoning', la densidad de 'Be forewarned' o del sabor a azufre y el tacto abrasivo de mi preferido 'Review your choices', pero no sería la primera vez que lo hago. De hecho ya he hablado largo y tendido de este disco, pero el blog es mío y hoy me ha dado el venazo...

Creo que por hoy queda todo dicho, ya si eso otro día me pongo a charlar largo y tendido sobre el 'First daze here too' (2006) y todo lo de Bedemon, Death Row y Macabre. De eso y de los incidentes del bueno de Bobby en el aeropuerto camino de Francia para actuar en el Hellfest a estas alturas ya clásicos... pues eso: "as I wake in the darkness and I look around there is no souuund...".

martes 7 de julio de 2009

Comunión lisérgica


Hoy me he levantado sin demasiadas ganas de encarar el día y con más legañas en los ojos de la cuenta. Ni siquiera resacoso hubiera aprovechado mejor la ocasión para hablar de...


Desquiciante banda de Worchester (Massachussets) que, desde que conseguí su único CD de título más que sugerente, 'As heaven turns to ash', figura entre mis favoritas y, sobretodo, entre mis más notables influencias a la hora de coger un instrumento y componer. No he sido capaz de encontrar mucha información de ellos, pero según parece ser, la primera formación de Warhorse proviene de las cenizas de dos grupos de death metal, Desolate e Infestation, de donde provenían Jerry Orne y Mike Hubbard, bajista y batería respectivamente. Sumándole la voz y guitarra de la preciosa Krista van Guilder acabaron grabando su primera edición, la homónima demo en cinta autoeditada (1997). En ella ya apreciamos las veredas pantanosas que acabarían transitando de manera mucho más acentuada en 'Lysergic communion', EP que recopilaba la demo 'Winter' (1998) donde aparecen por primera vez "Death's bride" (renombrada como "Doom's bride" posteriormente) y "Lysergic communion" más dos temas o "himnos" que mostraban esos elementos tan puramente lisérgicos que caracterizarían sobretodo su primer y último larga duración, esa manera tan acertada de combinar riffs arrastradizos e insanos con partes oscuras y pasajes de bajo cargados de altas dosis de THC. Eso y un cambio notable a las voces ya que en vez de Krista se encarga de ellas Mike. Aparte, algún otro cambio de formación habría, pero ya hay páginas dedicadas a informar de ello. Así pues, tras un EP editado por Ellington Recs. el 2000 llamado 'The priestess' (del cual no he logrado encontrar ningún ripeo de calidad notable), donde hasta versionaban un tema de los thrashers Wargasm, van y sacan su ya anunciado CD por Southern Lord el 2001. Sólo el hecho de acercar la oreja al altavoz con temazos lapidarios como "Every flower dies no matter the thorn (wither)" o interludios fúnebres como "Amber vial" ya supone una delicia auditiva que pocos han sabido igualar. Tengan en mente el 'Forest of equilibrium' de Cathedral, pónganlo a menos revoluciones y añadan un sonido muchísimo más saturado y con esos maravillosos interludios hipnóticos y casi mántricos para acercarse mínimamente a lo que supone un disco como 'As heaven turns to ash'. Finalmente, el espectacular y de profético nombre 7'' EP 'I am dying' (2002) también editado por Southern Lord supondría el último clavo en el féretro del grupo estadounidense. Así pues, terminaba la corta pero intensa trayectoria del trío yankee más grande desde Winter en practicar doom denso y cabrón. Queden sus obras aquí recopiladas como más que conmovedor y doloroso epitafio.